Detrás de escena: reuniones en el Vaticano por la teología de las relaciones judeo-cristianas

Las personas involucradas en el diálogo católico-judío señalan como el resultado más valioso del proceso de reconciliación iniciado tras la promulgación del documento Nostra Aetate en 1965, en el Concilio Vaticano II, las amistades duraderas entre miembros y representantes de las dos religiones y el consecuente aumento del entendimiento mutuo y la ruptura de prejuicios históricamente determinados. Dicho de otro modo, la construcción de la confianza mutua y la familiaridad con las creencias y las tradiciones del otro es ampliamente estimulada por el encuentro personal.

En el verano pasado, algunas personalidades que no están en la primera plana de las noticias de actualidad y no son (o como en el caso de Joseph Ratzinger, Papa Emérito Benedicto XVI, ya no son) portavoces de las posiciones teológicas reconocidas actualmente que rigen el diálogo judeo-católico, pero son consideradas, sin embargo, representantes significativos, desarrollan un diálogo activo que ha llevado a un acontecimiento reciente que vale la pena destacar.

Durante este mes realizó una discreta visita a la Comisión Pontificia para las Relaciones Religiosas con los Judíos un grupo de cinco rabinos de habla alemana encabezado por el gran rabino de Viena Arie Folger, que terminó con un encuentro personal y una conversación con el Papa Emérito Benedicto XVI. Aunque el interlocutor oficial para el diálogo religioso de la Iglesia con los judíos es el IJCIC (International Jewish Committee for Interreligious Consultations), que reúne a los organismos más representativos del judaísmo mundial, y Benedicto está retirado ahora,  esta empresa fue el resultado de las provocativas reflexiones personales del Papa Emérito sobre las relaciones católico-judías publicadas por la revista católica alemana “Communio” el pasado junio.[1]

Ese ensayo tiene una Introducción escrita por el cardenal Koch, actual presidente de la Comisión Pontificia para las Relaciones Religiosas con los Judíos. El cardenal explicó que aunque Joseph Ratzinger no tenía la intención de que sus reflexiones fueran publicadas, él – el cardenal Koch – lo había persuadido de que lo hiciera, porque las consideraba muy importantes para el diálogo.

El ensayo y la Introducción, que se refieren mayormente al mundo germanohablante de judíos y cristianos involucrados en estas relaciones interreligiosas, fueron inmediatamente considerados por algunos como problemáticos, y definidos como un posible retroceso teológico con respecto a los avances  realizados en la década anterior. La publicación provocó reacciones en ambos lados del Atlántico y el rabinato alemán expresó su preocupación (* véanse mis artículos en el Vatican Insider, en inglés 06/08 y 12/09/2018, y en italiano 19/08 y 18/09/2018). Tras la reflexión del rabino Folger sobre el tema, publicada por la Jüdische Allgemeine, hubo un intercambio de cartas entre Benedicto XVI y el rabino Folger. Simultáneamente, Folger y la Conferencia de Rabinos Ortodoxos de Alemania (ORD) escribieron una carta abierta al cardenal Koch.

Los puntos en discusión parecían requerir más aclaraciones, y por eso se organizó un encuentro personal en la Comisión Pontificia para el rabino Folger y otros cuatro rabinos de Alemania. La visita de 48 horas incluyó una conversación privada de 40 minutos entre Benedicto (en su casa de retiro del Vaticano), el cardenal Koch y el rabino Folger, acompañado por los rabinos Zsolt Balla (de Leipzig) y Josh Ahrens (de Darmstadt). Los demás rabinos presentes en las discusiones encabezadas por el cardenal Koch en la Comisión Pontificia, acompañado por el padre Norbert Hofmann (secretario de la Comisión), fueron Yehuda Pushkin (de Sajonia), Avraham Radbil (de Osnabrück) y miembros y/o asesores de la comisión directiva de la ORD.

“Hubo palabras de gratitud y amistad”, dijo el rabino Folger de ambas reuniones, “así como profundas discusiones e incluso algunas discrepancias, pero lo más importante es que se tomó un compromiso para seguir hablando entre nosotros, especialmente cuando no estamos de acuerdo”.

Según Folger, el cardenal Koch hizo hincapié en que claramente no hubo intención de retroceder en las relaciones cristiano-judías y entendió que cada comunidad de fe tiene “su propia comprensión sobre la correcta vía de salvación, y así como no se puede esperar que nosotros confirmemos la teología cristiana, no podemos esperar que la Iglesia confirme la teología judía”. Sin embargo, dijo Folger, “aunque nuestros interlocutores rechazan la legitimidad de la ‘teología de la sustitución’ (según la cual el cristianismo es el Nuevo Israel y la Alianza con los judíos fue abolida por la negativa de los judíos de reconocer a Cristo), y desterraron esa teología de la enseñanza católica oficial, no destacan suficientemente que esa teología prevaleció y aún prevalece entre muchos de los fieles del catolicismo y el protestantismo, que ha provocado odio y desprecio, y ha causado un verdadero sufrimiento, incluso masacres muy sangrientas a lo largo de mil novecientos años de enemistad. Nosotros sostenemos que la Alianza del Señor con el pueblo judío nunca fue abolida por Él, ni ‘sustituida’, pero además, por ser una Alianza Divina, tampoco puede ser abolida por el hombre”.

“Benedicto dijo que la teología de la sustitución es una ‘mala teología’ desde una  perspectiva católica y también confirmó explícitamente que los católicos no deben misionar a los judíos, por lo que le estamos agradecidos. En nuestras conversaciones, ellos también reconocieron explícitamente que la teología de la sustitución – a pesar de ser una teología equivocada – estuvo muy difundida entre los católicos. Lo que les solicitamos respetuosamente a nuestros interlocutores es que publiquen y subrayen este último punto”.

Tanto el Papa Emérito como el cardenal Koch expresaron el deseo de continuar el diálogo teológico, especificando que el objetivo es una mejor comprensión mutua, no la persuasión. Los rabinos alemanes respondieron que si bien hay más voluntad en la actualidad que en el pasado de llevar a cabo un diálogo teológico, este es limitado. Los judíos ortodoxos no ven ningún motivo para involucrarse en una discusión cristológica, “específicamente prohibida por nuestro venerado rabino Joseph Ber Soloveitchik”.

Entre los nuevos temas que podrían considerarse para la discusión, según el rabino Folger, “existe actualmente una disposición de ambas partes para encontrarnos y mantener una discusión teológica con respecto al ‘Retorno a Sion’ y el establecimiento del Estado de Israel, evitando obviamente la intromisión de una de las comunidades de fe en las creencias de la otra comunidad de fe. Nos encontramos como hermanos, es decir, como iguales, respetando nuestras insalvables diferencias y resaltando lo que tenemos en común”.

“La Iglesia ya reconoce que el Estado de Israel tiene un significado religioso para los judíos y que los judíos tienen derecho a la autodeterminación. Sin embargo, en respuesta a algunas declaraciones que hace el Papa Emérito en su ensayo, hemos recalcado que no es razonable hacer una interpretación teológica de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén y la posterior dispersión del pueblo judío que creó la Diáspora, y sostener simultáneamente que el Retorno a Sion y el establecimiento del Estado de Israel es una cuestión puramente secular”.

Los cinco rabinos alemanes también se reunieron con el gran rabino de Roma Riccardo Di Segni para intercambiar ideas con él antes del encuentro en el Vaticano. Pero él no los acompañó, dado que las conversiones se desarrollarían  exclusivamente en idioma alemán (“para facilitar la comunicación”, como señaló el rabino Folger).

[1] Se puede ver una traducción oficial al inglés del artículo de Benedicto XVI en: "Grace and Vocation without Remorse: Comments on the Treatise De Iudaeis" (pdf). Para mayor información, véase la recopilación de documentos traducidos extraoficiales que aparecieron originalmente en alemán sobre el artículo de Benedicto: Dialogika.

Editorial remarks

* Lisa Palmieri-Billig es representante en Italia y en la Santa Sede del AJC (American Jewish Committee).
Este artículo fue publicado en Vatican Insider, 29/01/2019. Licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 4.0 internacional.
(Traducción del inglés: Silvia Kot)